Un contrato fotografiado
Seis hojas fotografiadas con el móvil que hay que entregar como un solo documento y en orden. El caso más común, con diferencia.
Junta varias fotos o capturas en un solo documento, en el orden que tú decidas. Se crea en tu propio dispositivo: las imágenes no se suben a ningún servidor.
Orden de las páginas — cada imagen será una página
Cada hoja mide lo mismo que su imagen: no quedan bandas blancas, pero las páginas tendrán tamaños distintos.
Con «automática», una foto apaisada va en una hoja apaisada y se aprovecha mejor el papel.
El borde blanco alrededor de la imagen. Diez milímetros es lo normal para imprimir; para ver en pantalla puedes dejarlo a cero.
🔒 100 % privado — el PDF se crea en tu dispositivo y tus fotos no se suben a ningún servidor.
Admite JPG, PNG y WebP, hasta 100 imágenes de 40 MB cada una. Las fotos se incrustan tal cual, sin recomprimirlas, así que el PDF pesará más o menos lo que sumen: si va a quedar muy pesado, comprímelas antes. Si tus fotos son HEIC de iPhone, pásalas primero a JPG.
Todas a la vez o de una en una, y puedes seguir añadiendo. Cada imagen será una página del documento.
Aparecen numeradas. Muévelas con las flechas, quita las que sobren o dale la vuelta a todo si el móvil las cargó al revés.
A4 para imprimir o para un trámite; ajustada a la imagen si es solo para verla. Un archivo, en orden y listo para enviar.
Hoy casi nadie escanea: se hace una foto con el móvil. Funciona, pero mandar diez fotos sueltas por correo es un pequeño desastre — llegan desordenadas, hay que descargarlas una a una y muchas administraciones ni las aceptan, porque piden un PDF. Juntarlas en un documento arregla las tres cosas de golpe: un solo archivo, en el orden correcto, que se abre igual en cualquier dispositivo.
Cuando seleccionas varias fotos, el orden que aplica el sistema es el suyo, no el tuyo: a veces alfabético, a veces por fecha, y en el móvil a menudo del revés. En un contrato de seis hojas eso significa entregarlo desordenado.
Por eso aquí ves todas las imágenes en miniatura y numeradas antes de generar nada, con flechas para moverlas y un botón para invertir el orden entero. Un consejo que ahorra tiempo: al fotografiar un documento largo, hazlo en orden y de una sentada; corregir después el orden de veinte fotos es más trabajo que hacerlas bien.
Son tres decisiones pequeñas con consecuencias reales.
Ajustar a la imagen hace que cada hoja mida exactamente lo mismo que su foto. No quedan bandas blancas y se ve muy limpio en pantalla, pero las páginas tendrán tamaños distintos, que a la hora de imprimir es un lío. A4 deja todas las hojas iguales y es lo que espera cualquier trámite o impresora. Si eliges A4, la imagen se encaja entera dentro y se centra: nunca se estira ni se recorta.
La orientación automática pone las fotos apaisadas en hojas apaisadas, y así aprovechan todo el ancho en vez de quedarse pequeñas en medio de una hoja vertical. Y el margen no es un capricho estético: muchas impresoras no llegan al borde del papel, así que sin margen te arriesgas a que se coma un trozo. Diez milímetros es lo prudente para imprimir; si el PDF solo se va a ver en pantalla, ponlo a cero y que la foto ocupe todo.
La calidad del PDF será la de tus fotos, así que ahí es donde se gana. Luz uniforme y sin sombra encima —la del propio móvil o la de tu cabeza— y el teléfono paralelo al papel, no en diagonal, para que las líneas salgan rectas.
Y una advertencia práctica sobre el peso: las imágenes se incrustan tal cual, sin recomprimirlas, para no estropearlas. Eso significa que diez fotos de 4 MB dan un PDF de unos 40, y con eso no pasas el filtro de casi ningún correo. La solución es fácil: comprímelas antes o bájalas a 1920 píxeles, y luego móntalas. También puedes montarlo primero y comprimir el PDF resultante, que para un documento de fotos como este funciona bien.
Seis hojas fotografiadas con el móvil que hay que entregar como un solo documento y en orden. El caso más común, con diferencia.
Juntar los justificantes del mes en un PDF para la gestoría o para una nota de gastos, en vez de mandar veinte fotos sueltas.
Anverso y reverso en un solo archivo, que es como lo piden casi todos los formularios. Y sin que la foto pase por una web ajena.
Tus fotos o tus productos en un PDF ordenado que puedes enviar por correo y que se abre igual en cualquier ordenador.
Las capturas de un chat o de una incidencia, en orden y en un archivo, para adjuntarlas a una reclamación o a un parte.
Las fotos de la pizarra o de los apuntes de alguien, montadas en un cuadernillo que se lee de un tirón en el móvil.
Porque llega en orden, en un solo archivo y se abre igual en cualquier dispositivo. Diez fotos sueltas llegan desordenadas, obligan a descargarlas una a una y en muchas administraciones directamente no se aceptan: piden un PDF.
A4 si el documento se va a imprimir o lo pide un trámite, porque todas las páginas salen iguales. «Ajustar a cada imagen» si solo se va a ver en pantalla: cada hoja mide lo mismo que su foto y no quedan bandas blancas alrededor.
No. Cada imagen se encaja entera dentro del hueco disponible manteniendo su proporción y se centra en la hoja. Nunca se estira ni se recorta.
Aparecen todas en miniatura numeradas, con flechas para moverlas y una equis para quitarlas. También hay un botón para invertir el orden entero, muy útil cuando el móvil las ha cargado del revés.
Para dejar un borde blanco alrededor de la imagen. Diez milímetros es lo habitual en documentos que se van a imprimir, porque muchas impresoras no llegan hasta el borde del papel. Si el PDF solo se va a ver en pantalla, puedes ponerlo a cero.
JPG, PNG y WebP. Si tus fotos son HEIC —lo que guardan los iPhone por defecto— pásalas antes a JPG con el conversor de HEIC.
Aproximadamente la suma de las imágenes, porque se incrustan tal cual sin recomprimirlas. Si va a salir demasiado pesado para enviarlo, comprime antes las fotos o comprime el PDF después.
No. El PDF se construye dentro de tu navegador. Carga la página, desconecta el wifi y pruébalo: sigue funcionando, porque no hay nada que enviar a ninguna parte.
Están todas en herramientas de PDF y herramientas de imagen, y además está el generador de códigos QR para imprimir en 3D.