Mandar por mensajería
Una imagen se ve en la conversación sin que la otra persona tenga que descargar y abrir nada. Para una página suelta es mucho más cómodo.
Cada página de tu documento como una imagen, con la resolución que necesites según a dónde vaya. Se convierte en tu propio dispositivo: no se sube a ningún servidor.
JPG para páginas con fotos. PNG si hay texto, tablas o líneas finas.
Puntos por pulgada. Más de 300 apenas se nota y multiplica el peso.
90 % va bien para casi todo. El PNG no tiene control de calidad.
Números, guiones y comas. 5- significa desde la 5 hasta el final.
🔒 100 % privado — tu documento se convierte en tu dispositivo y no se sube a ningún servidor.
Hasta 300 páginas y 100 MB por archivo. A 300 puntos por pulgada cada página tarda un poco y ocupa bastante: en un móvil antiguo, ve por tandas. Un documento protegido con contraseña no se puede convertir: te avisará.
Se abre al momento y te enseña todas sus páginas en miniatura, numeradas, para que sepas con qué estás trabajando.
Antes de convertir te digo el tamaño en píxeles que van a tener las imágenes, para que no te lleves sorpresas.
Una imagen se descarga sola; si son varias, van juntas en un ZIP con el número de página en cada nombre.
Un PDF y una imagen se ven igual en pantalla, pero por dentro no se parecen en nada. Entender esa diferencia decide si estás haciendo lo correcto.
En un PDF, un párrafo son letras con su tipografía y sus coordenadas: el archivo dice «pon una eme aquí, en Helvetica de 12 puntos». Por eso puedes seleccionarlo, copiarlo, buscar una palabra dentro y por eso una página de texto ocupa tan poco.
Al convertir a imagen, todo eso se dibuja y se guarda como una rejilla de píxeles de colores. La eme sigue viéndose, pero ya no es una eme: es una mancha oscura con forma de eme. No se puede seleccionar, ni copiar, ni buscar. Y no hay vuelta atrás: meter la imagen dentro de un PDF no recupera el texto, solo lo envuelve. Para eso haría falta un reconocimiento de caracteres, que es otro asunto. Por eso la regla es simple: guarda siempre el PDF original.
Esto explica también por qué las imágenes suelen pesar más que el documento del que salen. Una página de texto puede ocupar 20 kilobytes en PDF y varios cientos convertida a imagen a resolución de imprenta.
La resolución se mide en puntos por pulgada, y un PDF se mide en puntos, de los que hay 72 en una pulgada. Convertir a 72 daría la imagen «a tamaño natural»; a partir de ahí, cada salto multiplica píxeles y peso.
96 para pantalla: ver el documento, subirlo a una web, mandarlo por mensajería. Una página A4 sale a unos 794 × 1123 píxeles, que es de sobra para mirar.
150 para uso general: el punto medio. Se lee cómodamente al ampliar y el archivo sigue siendo manejable. Es la opción por defecto por algo.
300 para imprimir: es la resolución que pide una imprenta y con la que el texto sale nítido en papel. Una A4 se va a unos 2480 × 3508 píxeles. Por encima de 300 casi nunca se aprecia diferencia y el peso se dispara.
Para redes sociales no vayas por resolución sino por anchura final: Instagram trabaja a 1080 píxeles de ancho, así que 150 puntos por pulgada te deja cerca y luego puedes ajustar el tamaño exacto.
Cuando el destino no admite PDF, que es más frecuente de lo que parece: publicar en redes sociales, mandar por mensajería a alguien que no quiere descargar nada, meter una página en una presentación, subir a un foro o rellenar un formulario que solo acepta imágenes. También para enseñar una página suelta sin mandar el documento entero.
Cuando no conviene: si el otro lado va a necesitar copiar datos, buscar dentro o imprimir con la máxima calidad. Ahí el PDF gana siempre. Y si lo que quieres es solo aligerar el archivo, no conviertas a imagen: divídelo o comprime las fotos que lleva dentro.
Una imagen se ve en la conversación sin que la otra persona tenga que descargar y abrir nada. Para una página suelta es mucho más cómodo.
Instagram, Facebook o LinkedIn no admiten PDF en una publicación normal. Convierte las páginas y súbelas como carrusel de imágenes.
Llevar el gráfico o la tabla de un informe a una diapositiva, sin capturas de pantalla borrosas ni recortes a ojo.
Esa web que pide una foto del justificante y rechaza el PDF que te ha dado el banco. Conviertes la página y ya lo admite.
Enseñar el menú, el cartel o el programa directamente en la página, sin obligar a nadie a descargar un archivo para verlo.
Una imagen es más difícil de editar sin que se note y se abre en cualquier parte. Útil para archivar el resguardo de un trámite.
Porque en un PDF el texto son letras con su tipografía, y en una imagen son solo píxeles de colores. Al convertir, las letras se dibujan y dejan de existir como texto: no se pueden seleccionar, copiar ni buscar. Es definitivo, así que guarda siempre el PDF original.
96 puntos por pulgada para ver en pantalla o subir a una web, 150 para un uso general con buena nitidez, y 300 si se va a imprimir. Por encima de 300 casi nunca se aprecia diferencia y el peso se dispara.
Cuando el destino no acepta PDF: redes sociales, mensajería, presentaciones, foros o formularios que solo admiten imágenes. También para enseñar una página suelta sin mandar el documento entero. Si el otro lado necesita copiar datos o buscar dentro, mejor el PDF.
Para páginas con fotografías, JPG, porque pesa mucho menos. Para páginas de texto, tablas, gráficos o líneas finas, PNG conserva los bordes limpios sin el emborronado del JPG, aunque el archivo salga más grande.
No. El PDF se abre y se dibuja dentro de tu navegador. Carga la página, desconecta el wifi y pruébalo: sigue funcionando, porque no hay nada que enviar a ninguna parte.
Sí. Desmarca «Convertir todas» y escribe los rangos: por ejemplo 1-3, 7, o 5- para ir desde la 5 hasta el final. Si sale más de una imagen, se descargan juntas en un ZIP.
Se puede meter la imagen dentro de un PDF, pero el texto no vuelve: seguirá siendo una foto de un documento. Para recuperar texto seleccionable haría falta un reconocimiento de caracteres, que es otra herramienta distinta.
Porque un PDF de texto guarda letras y coordenadas, que ocupan poquísimo, mientras que una imagen guarda el color de cada píxel. Una página de texto puede ocupar 20 kilobytes en PDF y varios cientos como imagen a 300 puntos por pulgada.
Están todas en herramientas de PDF y herramientas de imagen, y además está el generador de códigos QR para imprimir en 3D.