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Herramientas de imagen
Ocho cosas que casi todo el mundo necesita hacer con sus fotos alguna vez, resueltas dentro de tu navegador: sin cuenta, sin límites de uso y sin que tus archivos salgan de tu dispositivo.
¿Cuál de las ocho necesitas?
Se confunden a menudo, así que va la versión corta.
Si el ordenador no abre la foto y aparece como un icono en blanco, o el formulario te dice que el formato no vale, lo que necesitas es convertir de HEIC a JPG. Es un problema de formato: la imagen está bien, pero guardada de una manera que ese programa no entiende.
Si la foto pesa demasiado —no te cabe en el correo, el trámite pide menos de 2 MB, tu web va lenta— lo tuyo es comprimir. La imagen sigue midiendo lo mismo en píxeles, pero ocupa mucho menos espacio.
Si la foto es demasiado grande de medidas, porque te piden 1080 píxeles de ancho y la tuya tiene 4000, entonces toca redimensionar. Aquí sí cambian las dimensiones.
Si la foto va a tu web y quieres que cargue rápido, o al revés, si te has bajado un archivo WebP que no hay manera de abrir, lo que buscas es convertir a WebP o desde WebP. Funciona en los dos sentidos.
Si lo que sobra es lo que hay detrás —la cocina en la foto de perfil, el sofá en la foto del producto— entonces toca quitar el fondo. Es la única que lleva un modelo de inteligencia artificial, así que la primera vez tarda un poco en prepararse; el recorte, como todo lo demás, se calcula en tu dispositivo.
Si lo que necesitas es una foto de carnet —para el DNI, el pasaporte, un visado o la matrícula— la tuya es hacer una foto de carnet. Te recorta la foto a los milímetros exactos que pide cada trámite y te monta una hoja de 10×15 cm con varias copias, que es el formato que imprime cualquier tienda de fotos por poco más de un euro.
Si lo que sobra es el fondo pero quieres otro en su lugar —blanco para un trámite, un color liso para una ficha de producto, el fondo difuminado para una foto de perfil— lo tuyo es poner un fondo nuevo. Quitar el fondo te da el recorte suelto; esta te da la foto ya terminada.
Si tienes varias fotos y solo te dejan subir una, o quieres un antes y un después uno al lado del otro, la tuya es unir varias imágenes: en fila, en columna o en cuadrícula, sin que ninguna se deforme.
Si con lo que estás peleando es con un documento y no con una foto, lo tuyo está en herramientas de PDF: unir, dividir, comprimir, pasar páginas a imagen y montar un PDF desde fotos.
Y un apunte práctico: se pueden encadenar. Lo más habitual, con fotos de iPhone que van a una web, es pasarlas primero a JPG, luego redimensionarlas a 1920 píxeles y por último comprimirlas. En ese orden, porque reducir el tamaño ya quita la mayor parte del peso y así la compresión apenas tiene que forzar la calidad. Cada herramienta te devuelve archivos normales que puedes volver a soltar en la siguiente.