Fotos de producto
El artículo sobre fondo blanco liso, que es lo que piden casi todas las tiendas online y lo que hace que un catálogo se vea uniforme.
Suelta una foto y te la devuelvo con el fondo quitado, para descargar en PNG transparente o con el color de fondo que elijas. El recorte lo hace tu propio navegador: la imagen no se sube a ningún servidor.
Aquí aparecerá tu imagen con el fondo quitado, y una barra para comparar el antes y el después.
La primera vez tarda un poco: hay que descargar el motor que hace el recorte (unos 12 MB). Después va rápido.
Transparente para montajes y logotipos; color liso para fichas de producto y fotos de perfil, que es lo que suelen pedir.
🔒 100 % privado — el recorte se calcula en tu dispositivo y tu foto no se sube a ningún servidor.
Acepta JPG, PNG y WebP de hasta 12 MB. Si la imagen supera los 4000 píxeles de lado se reduce antes, porque si no el navegador se queda sin memoria. Funciona muy bien con personas, mascotas y productos sobre fondo limpio; se le atragantan el pelo suelto, el cristal, el humo y las mallas — abajo lo cuento con detalle. Si tus fotos son HEIC de iPhone, pásalas antes a JPG.
Ahí empieza a descargarse el motor, con su barra de progreso. La primera vez tarda; después es cosa de segundos.
Mueve la barra para comparar el antes y el después y comprobar cómo ha quedado el borde antes de descargar nada.
Nada, y descargas un PNG con transparencia; o un color liso, si lo que necesitas es una ficha de producto o una foto de perfil.
Esta es, con diferencia, la confusión más repetida: recortas una imagen, la guardas en JPG y el fondo vuelve a aparecer, en blanco o en negro. No es que el recorte se haya perdido; es que el formato JPG no tiene dónde guardar la transparencia.
Un JPG guarda tres datos por píxel: cuánto rojo, cuánto verde y cuánto azul. El PNG guarda un cuarto, el canal alfa, que dice cómo de opaco es ese píxel: 0 es invisible del todo, 255 es totalmente sólido, y los valores intermedios son los que hacen que el borde de un pelo se funda con lo que haya detrás. Cuando conviertes a JPG, ese cuarto dato no cabe y hay que decidir qué color ponerle a lo invisible: casi siempre blanco, a veces negro.
De ahí que aquí la descarga sea siempre PNG, y que si lo que quieres es un fondo de color lo elijas antes de descargar: así el color se pinta de verdad debajo del recorte, en vez de aparecer por sorpresa al guardar.
El programa no «entiende» que ahí hay una persona. Lo que hace es haber visto muchísimas fotos con su recorte ya hecho y haber aprendido a predecir, para cada píxel, cuánto pertenece al sujeto. Se fija en cosas como dónde hay un cambio brusco de color o de textura, qué formas se parecen a las que ha visto antes y qué está enfocado frente a qué está borroso.
Eso explica exactamente dónde se rompe. En un mechón de pelo suelto, un solo píxel es mitad pelo y mitad fondo, y acertar ahí requiere una precisión que este tipo de modelo, trabajando a una resolución reducida, no alcanza: el borde queda tosco o se come pelos. En el cristal, en el humo o en un velo, el píxel es de verdad medio transparente, y decidir cuánto es un problema mucho más difícil que recortar. En redes y mallas hay cientos de agujeros diminutos que habría que vaciar uno a uno. Y si el sujeto y el fondo son del mismo color, sencillamente no hay pista que seguir.
Casi todo el resultado se decide antes de subir nada. Fondo liso y de un color distinto al del sujeto: una pared, una cartulina, una sábana estirada. Luz uniforme, mejor de día junto a una ventana y sin flash directo, para que no haya sombras duras pegadas al contorno ni zonas quemadas. Separa al sujeto del fondo un metro si puedes: evita que su sombra caiga sobre la pared, que es lo que más confunde al modelo. Y no te pegues demasiado: un paso atrás y algo de zoom deforman menos.
Para una ficha de producto, entre 1000 y 1600 píxeles de lado va sobrado en casi todas las tiendas. Para una foto de perfil, con 800 píxeles cuadrados basta y sobra. Si el recorte va a imprimirse, ahí sí necesitas partir de una foto grande, porque la imprenta trabaja a 300 puntos por pulgada: unos 2500 píxeles para una imagen de nueve centímetros.
Trabaja siempre con la mayor que tengas y reduce al final: redimensionar después es fácil, inventar detalle que no existe es imposible. Y si el PNG te sale muy pesado —lo son, por definición—, pásalo por el compresor o a WebP, que sí conserva la transparencia.
El artículo sobre fondo blanco liso, que es lo que piden casi todas las tiendas online y lo que hace que un catálogo se vea uniforme.
Quitas la cocina de detrás y pones un gris claro. Para LinkedIn, para una web de empresa o para la firma del correo.
Para un montaje, una felicitación o una taza personalizada. Sale en PNG transparente, listo para pegar donde quieras.
Ese logotipo que solo tienes en papel o en una captura con fondo blanco, recortado para poder ponerlo sobre cualquier color.
La misma prenda sobre un fondo limpio se vende antes que sobre el sofá. Es el truco más barato para que un anuncio parezca serio.
Un sujeto recortado se coloca sobre el color de tu marca sin ese rectángulo blanco que delata que la foto viene de otro sitio.
Porque al soltar tu primera imagen se descarga el modelo que hace el recorte, unos 12 MB, más el intérprete que lo ejecuta. Ocurre una sola vez: a partir de ahí queda guardado en tu navegador y las siguientes imágenes van rápidas.
No. Lo único que se descarga es el modelo; tu imagen no viaja a ninguna parte. Puedes comprobarlo: procesa una foto, desconecta el wifi y prueba con otra, que seguirá funcionando.
Es normal: el formato JPG no admite transparencia. Al guardar en JPG, lo que era transparente se rellena de blanco o de negro. Si necesitas el fondo transparente, guarda en PNG; si lo que quieres es un fondo de color, elígelo aquí antes de descargar.
Con personas y mascotas es donde mejor sale, y con productos sobre un fondo razonablemente liso también. El modelo está entrenado sobre todo en retratos, así que cuanto más se parezca tu foto a un sujeto claro sobre un fondo tranquilo, mejor.
En el pelo suelto y los mechones finos, en el cristal y en cualquier cosa semitransparente, en el humo, en redes y mallas, y cuando el sujeto es del mismo color que el fondo. También en contornos desenfocados. En esos casos el borde queda tosco o se come detalles.
Hasta 12 MB por archivo. Si la imagen tiene más de 4000 píxeles de lado se reduce automáticamente antes de procesarla, para que el navegador no se quede sin memoria, y te lo avisa en pantalla.
Sí. Elige el color que quieras y el resultado se descarga con ese fondo liso, que es lo que piden muchas fichas de producto y casi todas las fotos de perfil. El recorte es el mismo: solo cambia lo que hay detrás.
Sí. Lo que generas es tuyo y puedes usarlo comercialmente sin pedir permiso ni citar nada. El modelo que hace el recorte tiene licencia libre y no impone condiciones sobre las imágenes que produces.
Están todas en herramientas de imagen y herramientas de PDF, y además está el generador de códigos QR para imprimir en 3D.