Un trabajo o un TFG
Portada sin número y la numeración empezando en la introducción, que es lo que pide casi cualquier normativa.
Pon los números donde tú quieras, empezando por la página y el número que decidas, y compruébalo antes de descargar. El documento no sale de tu dispositivo.
Abajo centrado es lo más seguro si el documento se va a imprimir a doble cara.
Pon 2 si no quieres número en la portada.
El número que le toca a esa primera página numerada.
Once puntos es lo habitual en un documento de texto. Súbelo si el documento es grande o se va a leer impreso.
🔒 100 % privado — los números se escriben en tu dispositivo y el documento no se sube a ningún servidor.
Admite un PDF de hasta 100 MB y 300 páginas. La vista previa tarda un poco en dibujarse en documentos largos y en móviles antiguos. Los números se escriben con una tipografía estándar que entiende cualquier lector de PDF, y una vez puestos no se pueden quitar desde aquí: guarda el original antes. No abre documentos protegidos con contraseña.
Se abre en tu navegador y aparece una vista previa de la primera página con el número puesto.
Posición, desde qué página empieza, con qué número y de qué tamaño. Lo ves cambiar al momento.
Los números quedan escritos dentro del documento, así que se ven igual en cualquier programa y al imprimir.
En cualquier PDF conviven dos números distintos y confundirlos trae más de un disgusto. Uno es el que enseña el visor arriba —«3 de 40»—, que es simplemente contar hojas del archivo desde la primera. El otro es el que está impreso en el papel, que lo decide quien escribe el documento.
Casi nunca coinciden, y no es un error: es lo normal. Si un trabajo lleva portada e índice sin numerar, la página donde pone «1» es la tercera del archivo. Cuando alguien te dice «mira la página 12» tienes que saber a cuál de las dos se refiere, y esa es exactamente la razón por la que numerar el documento merece la pena: a partir de ahí hay un número visible en el papel que todo el mundo puede citar, se imprima o se lea en pantalla.
Es una convención tipográfica de toda la vida: la portada, la contraportada y a menudo el índice y los agradecimientos no llevan número visible, aunque cuenten para la numeración. Un «1» en medio de una portada queda mal y no aporta nada, porque nadie va a citar la portada.
Por eso aquí hay dos ajustes separados que suelen confundirse. «Empezar en la página» dice desde qué hoja del archivo se empieza a estampar el número. «El primer número» dice qué número le toca a esa hoja. Si pones 2 y 2, la portada queda limpia y la segunda página lleva un 2: la numeración sigue contando la portada, que es lo que piden casi todas las normativas. Si pones 2 y 1, la portada se queda fuera de la cuenta y la segunda página es la número 1.
Si el documento se va a leer solo en pantalla, da bastante igual: abajo a la derecha es cómodo porque es donde va el pulgar al pasar página en el móvil.
Si se va a imprimir a doble cara, la cosa cambia y la respuesta es centrado abajo. El motivo es sencillo: en una impresión a doble cara, el margen interior —el de la encuadernación— cambia de lado en cada hoja. Un número puesto abajo a la derecha aparece junto al borde exterior en las impares y pegado a las grapas en las pares. Centrado no tiene ese problema, porque el centro es el centro en las dos caras. La otra opción usada en libros es alternar el lado según la página, pero eso ya no es numerar: es maquetar.
Cada facultad tiene su normativa y conviene mirarla, pero el patrón se repite: números en la parte inferior, centrados o a la derecha; portada sin número; numeración arábiga continua desde la introducción hasta la bibliografía, anexos incluidos; y el mismo tipo de letra que el cuerpo del texto, en un tamaño igual o algo menor. Si te piden números romanos para las páginas preliminares, eso ya no se puede hacer aquí: la herramienta escribe números arábigos.
Un consejo final: numera al final, cuando el documento ya esté cerrado. Si después tienes que mover o quitar páginas, los números impresos se quedan como estaban y dejan de cuadrar.
Portada sin número y la numeración empezando en la introducción, que es lo que pide casi cualquier normativa.
Con las páginas numeradas se puede citar una cláusula por su página y se nota si falta una hoja.
Muchas administraciones piden el expediente foliado. «Página X de Y» deja claro que está completo.
Para que al recogerlos de la impresora no acaben en cualquier orden.
Así todo el mundo puede decir «en la página 14» y estar mirando lo mismo.
Sí, es justo para lo que está la opción «empezar en la página». Si pones 2, la portada se queda limpia y la numeración arranca en la siguiente. Y con «el primer número» decides si a esa página le toca el 1 o el 2.
Porque son dos cosas distintas. El visor cuenta hojas del archivo desde la primera; el número impreso es el que decide quien escribe el documento. Si la portada y el índice no llevan número, la página que pone «1» será la tercera del archivo.
Centrada abajo, sin dudarlo. Es la única que queda bien en las dos caras: si la pones en una esquina, en el reverso aparece en el lado contrario, unas veces junto al margen de encuadernación y otras al borde.
Sí, es una de las dos opciones de formato. La Y es el último número de la numeración, no el total de hojas del archivo, para que cuadre cuando empiezas a numerar después de la portada.
Lo más habitual es numerar en la parte inferior, centrada o a la derecha, con la portada sin número y la numeración empezando en la introducción. Cada facultad tiene su normativa, así que conviene mirarla antes.
Se coloca en el margen, a algo más de un centímetro del borde, que es donde casi ningún documento tiene texto. Si el tuyo llega hasta abajo del todo, mira la vista previa antes de descargar y cambia de posición si hace falta.
No con esta herramienta: una vez escritos, forman parte del contenido de la página. Guarda el original antes de numerar, que es lo prudente con cualquier cambio que no tiene marcha atrás.
No. Los números se escriben dentro de tu navegador y el archivo se descarga desde tu propio dispositivo. Puedes desconectar internet después de cargar la página y seguirá funcionando.
Están todas en herramientas de PDF y herramientas de imagen, y además está el generador de códigos QR para imprimir en 3D.